Esclerosis múltiple y Pilates: ¿qué muestran realmente los estudios?
Publicado el 5 de septiembre de 2026
La esclerosis múltiple puede afectar la marcha, el equilibrio, la fuerza, la coordinación y la gestión de la fatiga. Los síntomas varían mucho entre personas y también de un día a otro.
El Pilates se estudia como actividad física y complemento de la rehabilitación. Los resultados son alentadores, sobre todo para movilidad y equilibrio, pero no trata la enfermedad ni sustituye el seguimiento neurológico.
¿Por qué se estudia el Pilates?
El Pilates combina movimiento controlado, estabilidad del tronco, movilidad, coordinación y respiración. Puede practicarse en el suelo, sentado o de pie, lo que facilita su adaptación.
Los objetivos estudiados son funcionales: cambiar de posición, mejorar el control postural, caminar con mayor facilidad, mantener la fuerza y gestionar mejor la fatiga.
Qué muestra la investigación reciente
Una revisión sistemática y metaanálisis en red de 2026 incluyó 22 ensayos aleatorizados y 901 participantes. El Pilates mostró resultados favorables para la movilidad funcional y el equilibrio. Algunas modalidades también se asociaron con mejoras en resistencia al caminar, fatiga o calidad de vida.
Los programas y comparadores fueron muy diferentes. Hubo riesgo de sesgo, heterogeneidad y poco seguimiento prolongado. Ninguna comparación alcanzó una certeza alta.
Equilibrio, movilidad y fatiga
El equilibrio es uno de los resultados más constantes. Un metaanálisis de 2022 encontró beneficios en varias pruebas, sin demostrar que el Pilates sea superior a otras formas de rehabilitación.
Los resultados sobre fatiga son variables. NICE señala que el ejercicio aeróbico, de fuerza y equilibrio, incluido el Pilates, puede ayudar. También deben valorarse sueño, dolor, espasticidad, medicación, infección, ansiedad o depresión.
Cómo adaptar una sesión
La sesión debe ajustarse a los síntomas y capacidades del día. Pueden ayudar los apoyos estables, las pausas tempranas, los bloques cortos, una respiración natural y un ambiente fresco si existe sensibilidad al calor.
Una sesión más corta o sentada puede ser la opción adecuada. Un brote o síntomas neurológicos nuevos requieren consejo médico.
Suelo, aparatos o práctica en casa
Un estudio que comparó Pilates en suelo y Reformer observó mejoras en ambos grupos, sin superioridad general del aparato. La accesibilidad, la seguridad, la supervisión y la regularidad son más importantes.
Para practicar en casa, una valoración inicial puede ayudar a elegir posiciones, apoyos y nivel.
En resumen
El Pilates puede ayudar a algunas personas con esclerosis múltiple a mejorar el equilibrio, la movilidad funcional y, en ocasiones, la marcha o la fatiga.
Los resultados varían y la certeza no es alta. Lo más prudente es un programa progresivo y adaptado, idealmente supervisado por un profesional que conozca la enfermedad.
FAQ
¿Puede el Pilates curar la esclerosis múltiple?
No. No cura la enfermedad ni sustituye el tratamiento; puede ayudar con algunas dificultades funcionales.
¿Se puede practicar durante un brote?
Un brote o síntomas neurológicos nuevos requieren consejo médico antes de retomar el programa habitual.
¿Ayuda contra la fatiga?
Algunos estudios encuentran beneficios, pero los resultados son variables y deben valorarse otras causas.
¿Suelo o Reformer?
Ambos pueden adaptarse. La seguridad y la calidad de la supervisión importan más que el material.

